La impresión puede generar unas emisiones de gases de efecto invernadero considerablemente menores que los medios digitales.
Esa es la conclusión principal de un estudio detallado realizado por el Öko-Institut de Friburgo, en Alemania, una institución reconocida a nivel mundial. La investigación reveló que, en determinadas condiciones, las comunicaciones impresas pueden generar tan solo una quinta parte de la huella de carbono de sus equivalentes digitales.
El estudio comparó el ciclo de vida completo de un folleto de 24 páginas impreso en papel SC de 36,6 g/m² con una rotativa offset heatset y encuadernación con lomo encolado, y un anuncio de periódico producido en papel reciclado de 43 g/m² mediante una rotativa coldset, frente a alternativas digitales que consistían en el mismo folleto descargado en formato PDF y un banner publicitario online.
Las mediciones se tomaron de operaciones de impresión comercial en toda la región DACH (Alemania, Austria y Suiza) y los Países Bajos, y se compararon con el contenido digital distribuido desde centros de datos en Europa Central.