En esta ocasión, la impresión ha vuelto a demostrar una mejor comprensión que el formato digital en un estudio que utilizó tecnología de seguimiento ocular.
Se asignó aleatoriamente a los participantes la lectura del mismo artículo de divulgación científica de seis páginas que incluía varios diagramas. Se les proporcionó una versión impresa o en una tableta y se les pidió que respondieran a preguntas de comprensión lectora.
La impresión: la más eficaz
El estudio reveló que el tiempo de lectura del artículo afectaba a los resultados de la prueba de comprensión, y el grupo de la versión impresa obtuvo resultados significativamente más altos que el grupo de la versión digital.
Tanto el grupo de la versión impresa como el de la versión digital dedicaron aproximadamente el mismo tiempo a procesar todo el artículo, los textos, los diagramas y las explicaciones de los diagramas. Sin embargo, el tiempo no se distribuyó de manera uniforme entre la primera lectura y la relectura. El grupo de la versión digital dedicó más tiempo a la primera lectura y el grupo de la versión impresa, a la segunda.
En cuanto a los movimientos oculares en las secciones de texto, ambos grupos tuvieron duraciones de fijación totales similares mientras leían las secciones de texto en la primera lectura. Sin embargo, el grupo de la versión impresa dedicó más tiempo a leer las secciones de texto en la segunda lectura que el grupo de la versión digital.
El estudio reveló que el grupo de la versión impresa:
- Mostró mejores resultados en la comprensión lectora.
- Volvió a la información anterior con mucha más frecuencia que el grupo de la versión digital, lo que refleja un procesamiento más intencionado.
- Se fijó durante más tiempo en los diagramas representativos y sus afirmaciones.