El impacto de la inteligencia artificial (IA) en la naturaleza del trabajo ya es irreversible, según informa el FEM. A medida que las empresas de impresión revisan y replantean su forma de trabajar y a quién contratan, el reto consiste en integrar la IA de manera que amplíe las oportunidades.

La IA está reestructurando la forma en que se diseña el trabajo para reducir la repetitividad y el agotamiento, facilitar la toma de decisiones e integrarse como un «compañero de trabajo» en las estructuras organizativas, lo que permite a los empleados centrarse en tareas más valiosas y significativas.

El sector de la impresión se ha basado tradicionalmente en procesos manuales, la destreza artesanal y la precisión mecánica. La IA está redefiniendo estos tres aspectos y automatizando muchas tareas.

Los flujos de trabajo modernos de impresión ahora usan la IA para programar automáticamente los trabajos según los plazos y la disponibilidad de las máquinas, procesar archivos, detectar errores antes de imprimir y optimizar los ajustes de la imprenta en tiempo real. Puede automatizar la elaboración de presupuestos, optimizar el flujo de trabajo y permitir una impresión personalizada basada en los datos de los clientes.

Un entorno operativo conectado

Esto crea un entorno operativo conectado, en el que las decisiones se toman de forma dinámica en lugar de manual. El resultado es una mayor eficiencia en la producción, junto con una reducción de los residuos, los costes y la carga de trabajo manual.

Un ejemplo es el mantenimiento predictivo. Los sensores con IA supervisan los equipos de impresión en tiempo real y detectan indicios de posibles fallos antes de que provoquen interrupciones. Algunos sistemas pueden reducir el tiempo de inactividad no planificado hasta en un 30 %, lo que ayuda a las empresas a cumplir con los plazos y evitar reparaciones costosas.

Con la tecnología de Konica Minolta, los datos operativos se pueden recopilar y evaluar en tiempo real, lo que permite aplicar correcciones inmediatas. Los datos también se pueden enviar para analizarlos con herramientas avanzadas y compararlos con los valores de referencia esperados. A partir de ahí, los técnicos pueden recomendar actualizaciones o ajustes para mejorar la eficiencia. El análisis predictivo identifica posibles necesidades de mantenimiento antes de que se produzcan fallos, lo que ayuda a evitar paradas e interrupciones del servicio.

Análisis de la producción

La IA también puede recomendar ajustes de impresión óptimos, mejorar la eficiencia, prever la demanda y optimizar el inventario. A la hora de enviar los trabajos, un software inteligente puede asignar las tareas a las imprentas disponibles supervisando constantemente qué máquinas están en uso y cuáles están inactivas. Basándose en estos datos, los algoritmos pueden realizar ajustes instantáneos —como corregir la alineación del papel o mejorar la calidad de la imagen— garantizando resultados óptimos sin necesidad de intervención manual. Esto simplifica considerablemente todo el proceso de impresión y mejora la fiabilidad.

El sistema Intelligent Quality Care (IQ-501) de Konica Minolta mejora la productividad al automatizar ajustes clave, como el posicionamiento de la imagen, el registro y el control preciso del color. Con funciones como la medición híbrida del color y la corrección en tiempo real, garantiza unos resultados uniformes y de alta calidad, al tiempo que permite crear rápidamente una gran variedad de productos impresos.

Una trabajadora de un taller de impresión de Konica Minolta refina la configuración de color de una tirada

Todas estas aplicaciones reducen la carga de trabajo repetitiva, al tiempo que aumentan la importancia de las funciones de supervisión, análisis y toma de decisiones.

Aportan beneficios tangibles, tanto en términos de eficiencia como de rentabilidad, gracias al aumento de la productividad que suponen los procesos automatizados, al ahorro de costes mediante el mantenimiento predictivo y la automatización de los flujos de trabajo, a un mejor control de calidad —ya que los sistemas de IA garantizan impresiones uniformes y de alta calidad— y al control de errores, ya que los algoritmos de IA son capaces de detectar y corregir errores en tiempo real.

Redefiniendo las funciones de los empleados

A medida que la IA se encarga de las tareas repetitivas y basadas en reglas, la naturaleza del trabajo en el sector de la impresión está cambiando, en lugar de desaparecer. Los operarios de las máquinas de impresión ya no se limitan a manejar la maquinaria, sino que se están convirtiendo en supervisores de flujos de trabajo, monitores de sistemas y especialistas en resolución de problemas. En lugar de ajustar las máquinas manualmente, los empleados ahora supervisan sistemas impulsados por IA que toman decisiones en tiempo real.

Una preocupación habitual es si la IA sustituirá puestos de trabajo en el sector de la impresión. Aunque algunas funciones rutinarias pueden reducirse, la realidad general es más matizada. La IA está automatizando tareas, no puestos de trabajo completos, lo que mejora la toma de decisiones humana y crea puestos de mayor valor. En la práctica, muchas empresas de impresión están reasignando a sus empleados a puestos más valiosos.

La IA también está creando categorías de trabajo totalmente nuevas, como gestores de sistemas de IA, analistas de datos y especialistas en automatización. Estos puestos se centran en interpretar datos, optimizar procesos y garantizar que los sistemas de IA funcionen de forma eficaz. Ahora que las tareas rutinarias están automatizadas, los empleados se están orientando hacia la experiencia del cliente y la personalización, el diseño y los servicios creativos, así como hacia la estrategia y la planificación empresarial.

Ilustración de una bombilla rodeada de conexiones electrónicas

Impulsar la innovación

La convergencia entre la IA y el Internet de las cosas (IoT) va a dar pie a una innovación aún mayor. Los entornos de impresión totalmente automatizados y con autocontrol son cada vez más factibles, mientras que la robótica basada en la IA podría encargarse de tareas como la encuadernación y el embalaje. En los ámbitos creativos, la IA también puede abrir la puerta a formatos totalmente nuevos, como las experiencias de impresión holográfica y en 3D.

La IA está cambiando el papel de los trabajos de impresión: ya no se trata solo de hacer el trabajo, sino de gestionarlo y mejorarlo. No sustituye a la destreza artesanal ni a la atención al detalle que definen al sector de la impresión. Lo que hace es empoderar a los empleados en un sector más inteligente y eficiente, que está pasando de procesos manuales y que requieren mucha mano de obra a operaciones inteligentes basadas en datos.

El proceso de implantación de la IA será diferente en cada empresa de impresión. La clave está en identificar en qué aspectos la automatización, la inteligencia y los flujos de trabajo conectados pueden aportar un valor operativo cuantificable. Descubre junto a Konica Minolta cómo la producción basada en la IA puede respaldar tu futura estrategia de impresión.

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