Panorama político: volatilidad y barreras comerciales
2024 fue un año histórico en el ámbito político, con elecciones en más de 70 países. En más del 80 % de las naciones democráticas, los gobiernos en el poder fueron derrotados en las urnas, lo que generó incertidumbre regional e intensificó la división entre las agendas de izquierda y derecha.
El regreso de la administración Trump en Estados Unidos ha dado lugar a la imposición de aranceles, lo que ha cambiado la dinámica del comercio mundial. Mientras tanto, el conflicto en curso entre Rusia y Ucrania y la crisis en Gaza siguen proyectando una larga sombra sobre la estabilidad mundial, lo que ha provocado sanciones, boicots y reajustes geopolíticos.
Para las empresas, esto significa una mayor imprevisibilidad en las relaciones comerciales, especialmente para aquellas que exportan o importan desde Estados Unidos o regiones afectadas por conflictos. Las cadenas de suministro siguen siendo vulnerables, y la planificación estratégica a largo plazo debe tener en cuenta los riesgos políticos fluctuantes.
Presión fiscal: relocalización y localización
La agitación política está influyendo en la política fiscal en todo el mundo, con implicaciones particulares para los tipos de interés y los incentivos comerciales. La postura económica de la administración Trump ha provocado un renovado interés por la relocalización, con el retorno de la producción a los mercados nacionales.
Esto supone una oportunidad clave para que las empresas se orienten hacia la producción local. Para la industria de la impresión, esto puede impulsar la demanda de plazos de entrega más rápidos, asistencia localizada y tecnologías de producción bajo demanda.